Los cuadrúpedos de Ankara tenían ascendencia catalana
Un reciente descubrimiento en Ankara (Turquía) señala que cuatro homo sapiens incapacitados para caminar erguidos no son un eslavón perdido de la evolución humana a medio camino entre el cudrupedismo y el bipedismo. Nada más lejos de la realidad. Se ha constatado empíricamente que esta peculiar forma de desplazarse se debe al parentesco de sus progenitores y por lo tanto el retraso psíquico que padecen es consecuencia directa de estas relaciones incestuosas. Los cuatro individuos no poseen un vocabulario de más de cien palabras para comunicarse entre ellos mismos, pero en un lenguaje extraño que el prestigioso humanista y filántropo norteamericano Dr. Milton Collman ha identificado como lemosín, una lengua occitana en transición entre el Castellano y el Francés que se creía totalmente muerta ya que evolucionó a lo que hoy día se conoce como Catalán. Collman no salía de su asombro al constatar que ante expresiones en catalán como "Gràcies" o "Bona tarda" se recibía por su parte una respuesta correcta, equivalente y cortés a la de su interlocutor como "Bona tarda noi" o "De res amic". En cambio si la expresión era formada en otras lenguas románicas como el castellano o el italiano los hermanos mostraban una actitud agresiva y violenta. En el estudio Collman refleja que fue mordido por el hermano mayor al escuchar "Buenos días" y más tarde escupido por la única mujer de los cuatro al decir "Buona sera". Es significativo asimismo que ambos hermanos padecen estrabismo y artículan siempre las mismas palabras pero variando el orden. Por ejemplo: "Catalunya", "LLiure", "Païasos", "Catalans", "Independent", "Visca", "Nació", "Som", "Espanyolets", etc. Lo más extraño del caso y que no ha trascendido a la opinión pública han sido los nombres que registran en su partidas de nacimiento; del mayor al más pequeño: Ximo, Roger, Mireia y Jordi. Seguiremos informando.