martes, septiembre 05, 2006

¿PAÏASOS CATALANS? No, gràcies.

Hace ya algún tiempo pillé in fraganti al hijo del vecino del 3º haciendo unos graffitis justo en frente de donde esta nuestro bloque de pisos. En la pintada se podía leer algo así como "PP.CC. LLIURES". No me lo pensé dos veces, me acerqué a él y casi sin mediar palabra ¡ZÁS! le dí un estentóreo sopapo. Las ondas sonoras de aquel correctivo todavía deben de estar reverberando en la calle. El chavalín soltó sus sprays, se puso a llorar y se fue corriendo a que su mamá le consolara. Yo, sin más, me subí a mi coche y me marché. A la tarde, cuando volví a casa yo ya me imaginaba lo que iba a suceder: su padre, como es lógico, vendría a hablar conmigo no de muy buenas maneras. Así ocurrio, 'DingDong!' Abrí la puerta y ahí estaban, hijo y padre, uno junto al otro. El niño parecía estar todavía sollozando y asustado; el padre, no obstante, levantaba su mano derecha apuntando con el dedo índice y haciendo aspavientos mientras balbuceaba: "puc saber per qué has golpejat al meu fill!? quí et creus que eres!? [...]". En aquel mismo instante hice oidos sordos a lo que estaba espetándome y empecé a observar a su hijo. Caí en la cuenta de que tenía el mismo mentón que su padre, la misma mirada y hasta su mismo peinado, ver para creer. De tal palo tal... ¡ZÁS! Propiné un puñetazo de esos que hacen época a aquella boca de insufrible sermón: giró sobre si mismo como una peonza y cayo 'patas arriba'. Su hijo miraba aquella postura ridícula de su padre con los ojos abiertos como platos. "A mi o me hablas en cristiano y te sacas la polla de la boca o no me hables, ¿capicci?". Se levantó y dejándome atras con ojos de cordero degollado subió las escaleras con su hijo tras él. Desde aquel entonces ha llovido mucho, ahora sin ir mas lejos tengo una relación fabulosa con aquel hombre: siempre que se dirige a mi me habla, faltaría mas, en español y además me invita en el bar de la esquina (¡aunque antes era agarradísimo!). El niño por su parte, me saluda, pero nada más. Eso sí, ahora es un 'fanático del progressive' (¡qué arte!). El mes pasado, por poner un ejemplo, tuvimos un problemilla en la junta de vecinos porque este tipo se negaba a pagar no sé qué minucia de la comunidad cuando habiamos puesto el ascensor casi exclusivamente por ellos. Sólo tuve que decir "Joaaan" mientras le miraba con complicidad para que reconsiderara su posición. Reconozco que es increíble lo malvados y perversos que podemos llegar a ser los españoles contra los oprimidos 'catalofilos' aquí en Valencia.
Un cordial y campechano saludo. Hasta la próxima.