martes, octubre 03, 2006

Los catalanes y la servidumbre

La servidumbre es una de las instituciones humanas más tradicionales. Hasta el siglo XIX, la servidumbre, y su variante más despiadada que es la esclavitud, estaban arraigadas en la mayoría de las culturas. Actualmente, la institución sólo perdura en unas pocas sociedades, como la catalana. No quiero que nadie se escandalice. Estoy cansado de tanta ñoñería y de tanta ingenuidad. La servidumbre no es un concepto absoluto. En la práctica, abarca desde la completa degradación de toda una clase de individuos por medio de la negación dogmática de su humanidad ("xarnegos de primera generación", considerados como "objetos") hasta la adopción solemne de los siervos por parte de las familias autóctonas ("xarnegos de segunda generación", considerados como "tontos útiles"). Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que la servidumbre es una condición rara vez apreciada por los siervos, con una única excepción, de nuevo en la sociedad catalana. Aunque la condición de "xarnego" implica pocas ventajas sociales, estos individuos se han adaptado a su estatus rebajado y ya no aspiran a la igualdad social y económica con los catalanes autóctonos. Aspiran, únicamente, a que se les reconozca su ciudadanía en el futuro, cuando se proclame la supuesta "nación", y a que no se les expulse de sus humildes hogares y de sus miserables empleos.